Hasta hace poco el cliente de Spotify era una aplicación que funcionaba bien pero que carecía de unas funcionalidades que estuvieran a la altura del servicio. Básicamente nos permitía buscar y consumir música, pero poco más. En este último tercio del año hemos visto como eso cambiaba y a día de hoy Spotify, el cliente, ya esta a la altura. Los usuarios ya no pueden quejarse de la falta de recomendaciones, y es que ahora no sólo disponemos de la radio, que ha tomado una dirección similar a la del popular Pandora, sino que ha lanzado su versión con aplicaciones y la mayoría se centran precisamente en eso: en hacernos descubrir nueva música. La radio, We Are Hunted, Moodagent o las aplicaciones oficiales de Pitchfork o Rolling Stone son la manera ideal de hacerlo. Una grata sorpresa que hará las delicias de todos aquellos melómanos y amantes de la música.
Spotify está disponible para Windows, Mac y varias plataformas móviles, y me temo que la versión para Linux aún deja mucho que desear y no se la puede considerar una aplicación nativa (echa mano de Wine para funcionar). Para obtener la última versión, con las aplicaciones, debéis bajar la versión experimental, que ni que decir tiene es totalmente funcional.







